Desde donde quiera que estés quiero pedirte una señal
una pequeña lucecita en el camino, quiero saber que a pesar
del tiempo sigues aquí conmigo, que no me abandonas.
Necesito que regreses al menos en mis sueños, que me digas
que todo estará bien, que me abraces y me ayudes a aprender.
Enséñame a aceptar el amor tal como es, a creer en él,
a confiar en quien me ama, a creer en su cariño, en sus palabras.
Enséñame a seguir alimentando mi fe, ayúdame a recordar que es
inquebrantable y que yo soy como tú, que soy capaz de creer.
Enséñame a soltar aquello que no me hace bien, a desprenderme
de lo que ya no tiene remedio, a luchar por lo que quiero con el alma.
Enséñame a vivir de nuevo, pero ahora con tu fuerza, con tu fe,
con tus ganas de comerte al mundo, no dejes que tu alma se vaya
nunca de mi lado, no me sueltes cuando tenga miedo, no me dejes
cuando no sepa que hacer.
Tú que estas muy cerquita de Dios pídele por favor que cuide mucho
a mi amor, que me permita pronto volverlo a ver…
Y si por alguna razón vuelvo a caer, enséñame como levantarme
otra vez… a veces olvido como seguir en pie.





