Hace pocos días aun te miraba sonreír yo no se si la enfermedad te venció o tu te dejaste vencer...
Así estaba escrito en el libro de tu vida te fuiste... Dejando un vacío en quienes te amamos de nada me sirve gritar que regreses.
El llanto me ha servido para calmar un poco el dolor del alma se que nunca te lo dije, pero te quiero y hoy quiero pedirte que desde donde estés nos guíes con tu luz y que por favor nos enseñes a seguir sin ti.
Yo te prometo ya no llorar, sonreír al recordarte y esforzarme mucho para seguir adelante, ahora sonríeme tú junto a las estrellas que ahí es donde te voy a mirar a partir de hoy.